lunes, 21 de abril de 2014

Capitulo 2

--La casa Pavlov se encuentra a, mas o menos, doscientos metro de mi posicion. Puedo ver a Segei en la ventana de su dormitorio, ¿disparo?--Coloque mi ojo derecho en la mirilla, preparada para que mi jefe diese el visto bueno a la operación.
--Espere un momento agente Bennett.--La voz de mi jefe sono distorsionada por el pinganillo que llevaba en la oreja.
--Si espero más perderé la oportunidad señor.--Escuché un suspiro por parte de mi jefe.
--Lo hará de todas formas ¿Verdad agente?--Sonreí de medio lado y disparé a mi objetivo sin responder.
--Lo siento señor, era un cerdo asqueroso, no merecía vivir.
--No se que hacer con usted agente--Le oí echar un pequeña carcajada.--Vuelva a la base agente, quiero presentarle a unas cuantas personas.
--Si señor.--Dije con respeto. Desmonté el fusil Barrett M 82, una semiautomatica que a mi me encantaba, y auntomáticamente después me quité las gafas. Bajé de la azotea en la que estaba encaramada y salí del edificio por la salida de emergencia con una funda de guitarra en la espalda quw casualemnte se encontraba en el angulo perfecto para que la camara de seguridad no viese mas que el reflejo rojo de mi pelo en el pomo metalico de la puerta. Unos cuanto policias se acercaron a mi.
--Perdone ¿ha visto algo extraño por aqui?--Nunca había visto unos policias tan incompetentes ¿Qué clase de pregunta era esa?
--Va-t'en te faire foutre.--Conteste en mi perfecto frances. Amboa policias se miraron.
--¿No habla mi idioma? --Me preguntó uno de ellos. Yo solo me limité a mirarles a uno y a otro alternativamente.  Entonces uno de ellos me dijo que me fuera con la mano. Por el pinganillo escuché la voz de mi jefe.
--Que le has dicho.
--Que se fueran a la mierda.--La risa de mi jefe me estallo en la oreja .
--Ven rapido anda, estos chicos tienen bastante prisa.
--Enseguida señor.

Cuando llegué al edificio coloque mi dedo índice en la pantalla negra y la puerta se abrio en seguida.
--Buenas tardes Mircella.--Saludé a la recepcionista argentina que trabajaba con nosotros. Su pelo negro azabache me hacia sentir que mi color de pelo, rojo pasion, desentonaba con el habitual negor y blanco.
--Buenas tardes, hoy esta relinda señorita Bennett.--La Sonreí,  no podia evitarlo, esa mujer se deshacia en halagos hacia mi y creo que nunca se ha dado cuenta de su belleza sobrehumana.
--Mircella, no me trates de usted, me haces sentirme vieja y por el amor de dios, ¿te has mirado hoyal espejo?--Ella solo solto una carcajada cantarina y siguió con sus cosas. Subi e  el ascensor hasta el octavo piso, lugar de trabajo de Michael, mi jefe. Llame a la puerta suavemente.
--Agente Bennett, pase por favor.--Empuje la gran puerta metálica que daba al despacho de Michael. Alli, encontre un ambiente que no me gustaba nada. Aproximadamente cinco personas se encontraban sentadas en la mesa de madera. Todos miraban en mi direccion como si hubiese cometido el peor de los crímenes. --Sientate aqui, por favor.--Me sente en la silla que me indico mi jefe, justo en frente de aquellos cinco personajes, porque eran unos personajes, que me miraban inquisidoramente. Todo se mantuvo en un incómodo silencio, hasta que una mujer, con un extraño color de pelo parecido al mio, lo rompio.
--Tienes algo que nos pertenece.--Entre cerré los ojos y ladee la cabeza.
--No temgo ni la mas remota idea de lo que hablas, porkkana.--Ella alzo la cabeza y so rio.
--No, en usko olet pystyy tekemään tällaisia ​​syytös oikeassa? Porkkana.--La mire un momento a los ojos, me habia pillado.
--Hablas fines.--Dije, como si fuera lo mas obvio del mundo.
--A parte de latin, ruso, aleman, chino, y alguno mas que ahora no viene al caso.--La mujerme ssonrió condescendientemente y fue uno de esos momentos en los que  sientes una ganas inmensas de matar alguien.
--No se lo que significa porkkana pero estoy seguro de que es un insulto en..
--Significa zanahoria en fines, y no es un insulto muy rebuscado ya que desgraciadamente tiene el mismo color de pelo que yo.--Aquella mujer interrumpio a uno de sus compañeros, um chico moreno que se encontraba a su lado.
--Si, Natasha, muy bien, pero no hemos venido aqui a discutir.--Otro hombre se dirigio a su compañera autoritariamente. Parecia el líder. --Venimos de manera pacífica Alexis.
--Pues entonces debe ser que me teneis miedo, no veo si no el motivo por el que habeis venido nada mas y nada menos que cinco personas. ¿Tan peligrosa me veis?
--Tienes algo en tu poder que es demasiado peligroso para una mortal.--Un rubio con ojos azules me hablaba desde casi la otra punta de la mesa. Y, habia dicho mortal, claro, debo dar por hecho entonces que el es inmortal ¡Genial, otro como Melanie! Vivo en un mundo lleno de locos.
--No tengo ni la más remota idea de que estáis hablando,  y me tengo que ir a casa, tengo otra vida, que parece que vosotros no tenéis. Buenas tardes.--Me levanté dela silla con rapidez, pero otro hombre, que había permanecido callado durante toda la reunon me miro.
--El libro.--Me quede paralizada donde estaba. Asi que el libro era importante, claro, si que lo era. El libro eacondia muchas cosas, cosas valiosas eso seguro. Sonrei de medio lado.
--Un placer haberos conocido señores, pero no tengo ese libro y pensandolo bien,  creo que si en verdad lo tuviese, no os lo daria.--Me dirigi a la pierta entre voces.
--Es peligroso.
--Lo hacemos por tu  bien.
--No hagas nada de lo que diga ese maldito libro.--Dijo el rubio. Yo solte una carcajada.
--No, claro que no.--Dije, cerrando la puerta tras de mi y avanzando por el pasillo.



--No sabe en lo que se esta metiendo.
--Habra que protegerla. Observarla, evitar que haga un tonteria.
--El S.H.I.E.L.D No esta para perder el tiempo en hacer de niñera.
--Pues habra que quitarselo.--Seis personas se encontraban sentadas alrededor de una mesa mientras discutian. Cinco de ellas miraron al que acababa de hablar.
-Sabes, es buena idea, y lo haras tu. Simplemente seducela con tus encantos de genio, millonario, playboy y filantropo.



Llegué a casa después de salir del gimnasio agotada, pero contenta. Abri la puerta de casa y escuche risas en la cocina. Me dirgi alli y vi a Melanie hablando con un hombre muy, muy atractivo. Demasiado.
--Oh Alexis, ya has llegado. Ven, mira, este es Tony. Tony, esta es Alexis, mi mejor amiga y compañera de piso.
--Encantada.--Dije, ofreciemdole mi mano. El miro mi mano, despues a mi.
--Oh por dios, dame dos besos, que no muerdo.--Ese tal Tony puso una mano en mi cadera me acerco a el y plantó un beso en cada una de mis mejillas.--Bueno chicas, encantado de haneros conocido. Os dejo cenar tranquilas.
--Noo, quedate hombre, si hay cena para los tres ¿Verdad Alexis?--Melanie me miro y yo supe que queria que dijese que si, pero no sabia quien era ese hombre, y no tenia muy claro los motivos que huniera llevado a Melanie a invitarle a casa.
--Bueno, dicen que donde caben dos caben tres.--Dije, miemtras sacaba tres tenedores del cajon.--Aunque tambien dicen que dos son compañia, tres son multitud.--Melanie me dio una patada en el tobillo e intemto disimular.
--Siempre es asi, tieme un humor inglés imposible de suavizar.--Yo me limite a sonreir falsamente mientras iba hacia la mesa del salón.
--¿Quien es el?--Pregunté en un susurro.
--Tu calla y disfruta.--La mire con odio. ¿A que venía eso? ¿Me traía un maromo a casa y queria que yo...? Que locura.
-Soy digamoa, el tio que lleva industrias Stark, no se si lo conoces.--Comence a revolver un poco la comida de mi plato.
--No, no me suena. ¿De que es?--Por dios, dos de mis mejores armas eran de industrias stark, claro que lo conocía. Solo que nunca imaginé que fuera tan condenadamente guapo.
--Fabrico armas.--"Hazte la sorprendida Alexis, hazte la sorprendida"Comence a toser intencionadamente.
--¿¡ARMAS?! Oh, vaya. Bueno, supongo que vives de la guerra entonces.
--Si, mas o menos, de una forma ligeramemte diferente. Pero basta de de hablar de mi. ¿Aque te dedicas?
--Soy profesora de baile en una academia. Un poco menos interesante que lo tuyo.--Ambos sonreímos. Melanie se levanto de la mesa y abandono el salon para volver a los dos segundos con una mochila.
--Chicos, tengo que irme a la universidad. Ya sabeis, cosas de ultima hora. Encantada de haberte conocido Tony.--¿¡QUE COÑO ESTABA HACIENDO!? Me iba a dejar aqui, sola con este... hombre. Me conocia demasiado bien, sabia que si se iba yo no podria... controlarme... no podria.
--Mel, ya es de noche, descansa, quédate. --Dije con una sonrisa forzada. Sono mas a hna amenaza que una petición.
--No puedo, en serio, adios chicos.--Salió corriendo por la puerta. Hubo un silencio sobrecogedor entre los dos.
--Y bueno, de que conoces a Mel. --Rompí el silencio con la única pregunta que se me ocurrió.
--Esta mañana, en la universidad, derramó todo el café ardiendo sobre mi camisa preferida. Y me dijo que me invitaría a tomar el te en su casa, y asi fue, y me quede a cenar y todo.
--Vaya, siento lo de tu camisa,  es un poco torpe a veces.
--No te preocupes, tengo más en casa.--Otro silencio... Asi que apeoveche y empecé a recoger la mesa.
--No es que quiera echarte, pero mañana tengo mucho trabajo y necesito descansar.--¿A quie pretendo engañar,  claro que queria hecharle. Mi instinto me decia a gritos que no debia fiarme de aquel hombre y ni siquiera se si era por algo relacionado con el trabajo o por que simplemente mi cabeza lo archivó como el tipico guaperas al que le gusta jugar. O quizas fuera el hecho de que aún no estoy muy segura del motivo por el que aquel hombre estaba mirandome con una copa en la mano, desde mi propio minibar.
--Si, tienes razón. Debo irme a casa, yo tambien tengo mucho trabajo. Espero volver a verte Alexis.
--Claro.--Dije con una sonrisa. Entonces le acompañé a la puerta.
--Gracias por la cena.
--No hay nada que agradecer. Adios Tony.



--Dios mio, es dura. Hubierasido mas fácil flirtear con hulk.
--Oh, vaya, alguien ha herido el orgullo de nuestro Iron Man.
--Me hubiera gustado verte a ti en la situación Rogers.
--Callate Stark. 

sábado, 12 de abril de 2014

Capitulo 1

--Dios mío, no puedo más.--Según entre me senté en el sofá de mi salón.
--Cuántas veces te he dichoque dejes ese trabajo. Te vas a morir de un infarto. Si es que no te matan primero, claro, lo cuál sería más probable y más lógico.--Puse los ojos en blanco y apoyé mi cabeza en los cojines.--Vamos Alexis, mírate.--¿Cómo podía decir eso? Ella sabía que mi trabajo era mi vida. Nunca podría dejarlo. Antes me muero.
--Voy a cambiarme de ropa.--Dije, esquivando a mi compañera de piso y mejor amiga, que estaba con una taza de chocolate en la mano. Ella me siguió por todo el pasillo hasta llegar a mi habitación.
--¿Sabes? Lo que tu necesitas es un descanso, divertirte. Y yo tengo la solución, esta noche nos lo vamos a pasar genial, ya lo veras.--La miré mientras me ponía mi camiste del pijama. A esta rubia se la había ido la pinza.
--¿De verdad esperas salir de fiesta un miércoles? Mira, no respondas, era una pregunta retórica, se que lo harías. Pero me quedo aquí. Estoy cansada.
--Nadie ha dicho nada de salir. He encontrado un antiguo libro en el desván. Es muy interesante.--La miré asustada. Cada vez que Melanie ponía ese tono es que algo tenía planeado, algo relacionado con magia, vampiros y cosas así. Recuerdo la ultima vez que me hizo jugar a la ouija, todavía estoy traumatizada, o cuándo la tuve que acompañar a una casa abandonada donde los vecinos oían gritos por las noches. Si, mi mejor amiga esta estudiando Esoterismo en la universidad. Sí, yo también me preocupé cuándo me enteré de que había una carrera de eso. En serio, como podía ser. Iban a alimentar la locura de mi mejor amiga... Pero visto lo visto, parece que algunas cosas sí que son ciertas, pero hay otras que son una auténtica ridiculez.
--!!Aah!! No, me niego en rotundo a participar en cualquier cosa que tengas en mente y que ponga en peligro mi integridad... otra vez.--Salí de la habitación para dirigirme a la cocina con la intención de que Melanie pillara la indirecta.
--Oh, vamos Alexis, en realidad es una tontería, no te va a hacer daño, seguro que ni funciona...--La miré intensamente esperando a que terminara de hablar.
--Sabes, que irónico, eso dijiste con lo de la ouija, con la casa abandonada, con la búsqueda de magia negra en Egipto y con la de portales hacia otros mundos en Tanzania. ¿Y qué pasó en todas? Que a parte de no encontrar una mierda yo siempre termino molida a palos. Ya te lo he dicho, me niego a participar en tus locuras de esquizofrenica paranoica con obsesión nivel 7, paso.--Se hizo un silencio entre nosotras. Mientras yo me preparaba un sandwich. Apenas fui consciente de lo que dije.
--Eres cruel Alexis, muy cruel.--Antes de que Melanie se diera la vuelta para irse pude ver en sus ojos lágrimas que luchaban por salir y supe que la había vuelto a cagar. "Sere imbécil".
--Melanie espera.--Pero no espero, salio de casa dando un portazo.--Mierda.--Grite a la casa vacia. Eeran las diez de la noche y Melanie aún no había llegado a casa. La llamé. No es que no pensara lo que dije, que sí lo pienso, es que no medí mis palabras. Ella es tan sensible y yo tan impulsiva... entonces contestó a la llamada.
--Maldita sea Melanie ¿Dónde estas?--dije preocupada. Ella no respondió, solo escuchaba se respiración en mi oreja.--¿Melanie?
--Estoy en la blibioteca de la universidad.
--Gracias a dios, me habías asustado.
--Estoy analizando el libro, hay algo que no me cuadra.--ignorando completamemte mi preocupación ella suspiro desesperada--No tiene autor, pero eso no es raro, es muy antiguo, y por esa época la inquisición podría echarlos a la hoguera, pero siempre, siempre hay alguna pequeña alusión al autor, y este no es una excepción.
--Bueno y entonces que tiene de raro.--Pregunté como si me importara algo, pero debía escucharla, como ella hacía conmigo de vez en cuando.
--Pues el problema viene cuando resulta que según mis análisis, que no dan motivo a error, el autor es el mismo que uno de los protagonistas de la obra en cuestión.--Nos quedamos un rato en silencio. No entendí muy bien que quería decir en realidad.
--Mel, explícate mejor cariño.
--Haber, el libro trata sobre mitología. Mitología nórdica exactamente.
--Ah, sí, el de, martillo y esos ¿No?--Escuché como Mel suspiraba.
--Thor, el de, martilo se lama Thor. Y sí, trata sobre ellos.
--Y ¿Ahí pone que lo escribió el? --Ahora sí me estaba interesando el tema, había algo emocionante y prohibido en todo esto que hacía que se me erizara el bello de los brazos.
--No exactamente. El libro lo nombra, y sale en muchos apartados, pero según lo que he podido averiguar el libro fue escrito por su padre, Odin.
--¿El padre de Thor?
--Sí, y padre adoptivo de Loki.
--¿Loki? ¿Y ese quién es?
--Loki es el dios de las mentiras Alexis.--Sin querer rompí a reir a carcajadas. ¿ Cómo podía la naturaleza ser tan cruel? A un hermano le dotaba con una fuerza descomunal y capacidad de crear rayos y al otro hermano le daba la capacidad de mentir. No podía parar de reir. Era patético.
--Alexis, Loki es el ser mas cruel que te puedes encontrar, no tiene semtimientos, es frío y calculador. Necesitaba un nombre y a los hombres de aquella época no se les ocurrió nada mejor. Sí por algún casual existiese, y viera como te ries de él, te arrepentirías. Controla la magia como ningun otro. --El tono de Melanie me hizo parar de reir. Realmente parecía que hablaba en serio y no me salieron las palabras para contradecirla.--Bueno, voy ahora hacia casa, quiero que le heches un vistazo al libro, si quieres eeh.--Dijo con ironía.--Vete preparando tus cacharros para tomar huellas y esas cosas que haces tú.--Entonces colgó, son darme tiempo a contestarla.Me levanté del sofá en cuanto Melanie me colgó el telefono y encendí el reproductor de música. Me gustaba trabajar con ella al mayor volumen que mis asquerosos vecinos me permitían. Me dirigí al trastero haciendo un pequeño inventario en mi cabeza sobre los productos que podría usar, escogiendo a unos y rechazando a otros de manera sistemática. Cuando volví al salón Melanie ya estaba allí, despejando nuestra mesa de madera para poder trabajar.
--Aquí está lo que he podido encontrar. Ninguno de estos productos dañara el libro.--Dejé las tres o cuatro botellitas con sus respectivas etiquetas, encima de la mesa.
--Vale ¿Que hacemos?--Me preguntó Melanie. Yo ya sabía que ella estaba igual de perdida en criminalística como yo en cosas paranormales.
--Ve a buscar mi portatil, pero no el normal, coge el de las investigaciones. Y cuando vengas ponte esto.--Le entregué una mascarilla y Melanie se fue directa a mi despacho mientras yo preparaba todo lo que me hacía falta. Abrí las puertas y ventanas y me coloqué la mascarilla. Iba a utilizar vapor de yodo, y no quería intoxicarme. Aún no llegaba a comprender como hacía esta cabeza hueca para salirse siempre con la suya... Abrí el libro, la primera página estaría bien. Con el tubo soplé un poco. Se suponía que, con el vapor desprendido debería salir alguna huella, pero el papel siguió igual de impoluto. Fruncí el ceño, pero pasé unas cuantas ojas e hice el mismo procedimiemto. Nada. Melanie ya había regresado y me miraba atentamente.
--Mmm¿Mel?--Prefunte mientras miraba el papel.
--Dime, que pasa?--Melanie se acerco y miro por encima de mi hombro.
--Has utilizado guantes para mirar el libro?--Melanie me miro como si estuviese loca.
--No, deberia haberlo hecho?--Su tono de voz era temerosa, como pidiendo perdon.
--No, esta bien, es solo que ni siquiera encuentro tus huellas en el... No hay nada...
--Como es eso posible.--No lo sabia, pero no era el tipo de respuesta que me gusta dar. Entonces hice una cosa que ningun investigador haria jamas. Coloque mi dedo anular sobre el papel, dejandolo casi diez segundos, y a continuacion lo rocie con el vapor. Tecnicamente, deberia de haberse visto pero, no. A pesar del poco lapso de tiempo qie hubo desde que quite mo dedo hasta que lo rocie, no salio nada. Era como si el papel absorviese la huella. Era extraño.
--No se queda ninguna...--Enronces lo unico que se me ocurro fue analizar el tipo de papel en el que estaba impreso el libro. Quizas tenia algum tipo de producto quimico. Corte un piquito en una de las hojas y comence un analisis minucioso. Sabia que podia tardar horas, y mas al no poseer las herramientas adexuadas. Estuve trabajando al rededor de cuatro horas sin descanso hasta que encontre, en una de las capas de la hoja, una pequeña capa de Aldehido Crotonico. Una sustancia que absorbe la piel. Cuando la capa que dejamos de sudor y grasa (Nuestra huella) toca el papel es automaticamente abaorbida por la piel, junto con el Aldehido Crotonico.Lo que me sorprendió fue que no me quemara el dedo después de mantenerlo casi diez segundos en el papel, o por qué Melanie aún no había perdido el conocimiento después de haber estado inhalando ese producto durante tres horas seguidas. Observé bien el papel, el Aldehido Crotonico es altamente peligroso, no se puede tratar con el directamente. A una temperatura normal puede arder en cualquier momento y este libro llevaba años guardado y nunca había explotado.
Después de mirar y remirar llegué a la basta y poco convencible conclusión de que encima del Aldehido había una pequeña película protectora permeable que mantenía estable el producto. Aun así, esa teoría se sustentaba en dos alfileres.
--Mel, despierta, he encontrado algo.--Sacudi un poco el brazo de mi amiga. Se habia quedado dormida en el sofa mie tras yo hacia el analisis. Melanie enrreabrio un poco los ojos.
--Que has encontrado--Me pregunto aun medio dormida.
--Las hojas tiene aldehido crotanico, un sustamcia que es absorbida por la piel. Al tocarla la piel absorbe el aldehido y tambien la huella. Asi que de ahi no podemos sacar conclusiones. Lo que si se es que en esa epoca no se habia descubierto el aldehido crotanico, bueno, ni ese ni ningun otro, y veo poco probable el hecho de que su aplicacion hubiese sido por accidente. Ademas, hay otra capa por encima un poco mas fina de monoxido de cloruro, que hace que el aldehido se mantenga en perfecto estado e impide una intoxicacion al trata con el. Es una gran labor de laboratorio imposible de realizar have tanto tiempo. Asi que tenemos dos opciones:
1: Este libro fue escrito hace mucho menos tiempo de el que has calculado.
2:La raza humana humana a ido degenerandose a si misma.
Y ninguna de las dos opciones es posible. --Melanie me miraba y entonces se le ilumino la cara.
--Magia.--Dijo, una sola palabra que hacia que viese a mi mejor amiga como una puñetera regadera.
--¿Que? Como va a ser magia?Melanie comenzo a dar cueltas por el salon, cada vez mas emocionada.
--Por lo que hemos podido averiguar la magia, aunque no me creas, es fisica y quimica, pero con una simple diferencia.--Melanie hizo una pausa, que yo utilice para meter un poco de ironia al asunto.
--Deleitame con tu sabiduria.--Dije, con los brazos esztendidos hacia ellla.
--La diferencia redica en que hay que invertir las leyes logicas de la fisica y la quimica.--La mire con los ojos entrecerrados.
--¿Como?--Melanie cogio una silla y la puso enfremte de mi.
--Cuando yo dejo caer una pelota, esta cae al suelo, por la ley de la gravedad.--Yo asenti.--Bien, para conseguir que la pelota se quede en el aire, tengo que invertir el poder de la gravedad sobre la pelota. ¿No?--Yo volvi a asentir.--Pero, ¿Como se hace? ¿Solo lo pueden realizar quellas personas que nacieron con la capacidad de hacerlo? No, todo el mundo puede hacerlo, si cree que puede hacerlo. Yo puedo hacerlo, solo tengo que invertir la gravedad. Pero para invertirlo necesito la otra parte de la moneda, lo contrario a la gravedad, y he ahi el problema.--Me dijo Melanie.--Con los aspectos quimicos es un poco mas complicado, pero en lo esencial es muy parecido. Por eso nadie controla la magia. Es un ser caprichoso que navega por si solo actuando arbitrariamente y sin ningun tipo de control.--Melanie me miro con sus ojos casi amarillos.
--Solo los dioses son capaces de co trolar la magia totalmente. Algunos mejor que otros...--Melanie dejo la frase en el aire, yo sabi que ella se refereia al dios ese que dijo antes, pero yo aun no estaba muy convencida. More la hora en el reloj que había en la pared y vi que eran las cinco de la mañana.
--Creo que me voy a la cama, aunque solo duerma tres horas.  --Dije levantandome.
--Sigo pensando que debrias dejar eso de ser agente secreto, te va a matar. O chica, que te auban el sueldo al menos.--Dijo Melnaie.
--Vale, Mel, se lo cpmentare a mi jefe en cuanto lo vuelva a ver. Si es que lo vuelvo a ver.--Dije ironicamente. Llegue a mi habitacion, abri la cama y me dormi. Los sueños que me atacron esa noche estuvieron plagados de dioses, rayos, mentiras y libros por todos los sitios. No descanse nada.