El sonido de platos en la cocina hizo que me despertase sobresaltada. Me dolía la cabeza y temia el estómago revuelto. Me levanté del sofá y camine hacia la cocina, donde una Melanie aturullada metia todos los platos y vasos en una caja.
-Me...Melanie. ¿Que diablos estás haciendo?-observé uma cuantas cajas llenas de cubiertos y de sartenes.
-Nos vamos. Hoy mismo. Ya.-no se detuvo ni un momento de apilar vajilla.
-¿Que? Yo no me voy a or de aquí Melanie.
-No es decisión mia Alexis...-la miré atónita. Se habia vuelto loca. Completamente. Suspire.
-¿No? ¿Pues de quien ha sido?-Melanie se paró en seco y miró algo que había detrás de mi. Con los ojos como platos hizo una pequeña reverencia. Yo desvie mi mirada hacia allí, pero no encontré nada. Cuando volvi a mirarla ella me miraba a mi con cara de sorpresa.-Melanie... creo que deberias descansar y... dejar esa universidad, creo que te está afectando mucho.-ella se dejó caer en una silla, abatida.
-Crees que estoy loca, pero no es así. Sin embargo eres una de esas personas que no creen hasta que no lo tienen delante de su cara. Lo comprendo. Lo entiendo. Esta bien.-ella levantó su mirada hacia mi-pero debes confiar en mi Alexis. Una vez más. Intento protegerte, ayudarte, pero tu no me dejas.-sacudió la cabeza-esto es real Alexis-ella señalo la marca en mi brazo y yo lo mire aturdida- y lo tienes delante. Cree en ello.-en esa parte tenía razón, llevaba un tatuaje en el brazo que había aparecido allí de la noche a la mañana... y por una vez si que creí en las palabras de Melanie. Levanté mi mirada hacia ella y le brillaban los ojos como si supiese lo que pasaba por mi cabeza.
-Ves, no era tan dific...-El timbre de la puerta resono en mis oidos y me hizo estremecer. Mire a Melanie con una sonrisa condescendiente.
-Saca eso de ahi-Mire las cajas con la vajilla mientras salia por la puerta de la cocina.
Me dirigia a la puerta principal.
De repente unos nervios se apoderaron de mi estomago y me hicieron parar.
El timbre volvio a sonar
y mis manos comenzaron a temblar.
¿Que estaba pasando? Un escalofrio me recorrio toda la columna vertebral.
Rodee mi estomago con mis brazos mientras observaba la puerta. No podia avanzar.
Parecia que el tiempo se habia detenido, ya no escuchaba a Melanie en la cocina traquetear,
solo podia oir el sonido de mi corazon martilleando sin cesar.
La voz de Melanie traspaso el aire tan silenciosamente que apenas si la pude escuchar.
El timbre volvio a sonar y mis pies comenzaron a caminar.
Una tremenda urgencia por llegar
me atenazo y la angustia hizo que me doliese el pecho. Las lagrima se agolparon en mis ojos y grite.
-¿Alexis?-Los brazos de Melanie me rodearon entera. Mi cuerpo temblaba y apenas podia mantenerme consciente.
-Abre la puerta.-Fue lo unico que consegui farfullar. Lo unico que haria que todo pasase, lo unico que llevaba esperando todo el dia. Senti como poco a poco Melanie se separaba de mi. Observe sus pies detenerse y como la puerta se abria en un angulo perfecto y al otro lado... Nada. Algo en mi interior se rompio y un alarido salio desde el fondo de mi garganta. ¿Porque no estaba? ¿Por que? Me dolia el pecho y llore. Las palabras de Melanie se escucharon muy lejanas...
-¿Profesor Kenis? Soy Melanie Smith, vera... necesito su ayuda urgentemente. Old Campton 52. Venga lo antes posible.-Unos brazos me rodearon. Yo me habia encogido sobre mi misma. Era una muñeca rota...
-Eh, todo esta bien, lo esta, volvera a por ti, lo sabes cariño, volvera.-Las palabras de Melanie calmaron mis respiracion y los latidos de mi corazon se fueron acompasando a un ritmo mas saludable.-Ven, sientate.-Me levanto del suelo con una fuerza inimaginable.-Ahora vengo ¿Vale? Va a venir el Profesor Kenis, nos va a ayudar ¿Vale? Ahora vuelvo.-¿Porque me hablaba como a una niña pequeña? Respire hondo. Las lagrimas ya no caian a raudales por mis mejillas. Algo no andaba bien en mi, ni en mi, ni en ningun sitio...
-Me...Melanie. ¿Que diablos estás haciendo?-observé uma cuantas cajas llenas de cubiertos y de sartenes.
-Nos vamos. Hoy mismo. Ya.-no se detuvo ni un momento de apilar vajilla.
-¿Que? Yo no me voy a or de aquí Melanie.
-No es decisión mia Alexis...-la miré atónita. Se habia vuelto loca. Completamente. Suspire.
-¿No? ¿Pues de quien ha sido?-Melanie se paró en seco y miró algo que había detrás de mi. Con los ojos como platos hizo una pequeña reverencia. Yo desvie mi mirada hacia allí, pero no encontré nada. Cuando volvi a mirarla ella me miraba a mi con cara de sorpresa.-Melanie... creo que deberias descansar y... dejar esa universidad, creo que te está afectando mucho.-ella se dejó caer en una silla, abatida.
-Crees que estoy loca, pero no es así. Sin embargo eres una de esas personas que no creen hasta que no lo tienen delante de su cara. Lo comprendo. Lo entiendo. Esta bien.-ella levantó su mirada hacia mi-pero debes confiar en mi Alexis. Una vez más. Intento protegerte, ayudarte, pero tu no me dejas.-sacudió la cabeza-esto es real Alexis-ella señalo la marca en mi brazo y yo lo mire aturdida- y lo tienes delante. Cree en ello.-en esa parte tenía razón, llevaba un tatuaje en el brazo que había aparecido allí de la noche a la mañana... y por una vez si que creí en las palabras de Melanie. Levanté mi mirada hacia ella y le brillaban los ojos como si supiese lo que pasaba por mi cabeza.
-Ves, no era tan dific...-El timbre de la puerta resono en mis oidos y me hizo estremecer. Mire a Melanie con una sonrisa condescendiente.
-Saca eso de ahi-Mire las cajas con la vajilla mientras salia por la puerta de la cocina.
Me dirigia a la puerta principal.
De repente unos nervios se apoderaron de mi estomago y me hicieron parar.
El timbre volvio a sonar
y mis manos comenzaron a temblar.
¿Que estaba pasando? Un escalofrio me recorrio toda la columna vertebral.
Rodee mi estomago con mis brazos mientras observaba la puerta. No podia avanzar.
Parecia que el tiempo se habia detenido, ya no escuchaba a Melanie en la cocina traquetear,
solo podia oir el sonido de mi corazon martilleando sin cesar.
La voz de Melanie traspaso el aire tan silenciosamente que apenas si la pude escuchar.
El timbre volvio a sonar y mis pies comenzaron a caminar.
Una tremenda urgencia por llegar
me atenazo y la angustia hizo que me doliese el pecho. Las lagrima se agolparon en mis ojos y grite.
-¿Alexis?-Los brazos de Melanie me rodearon entera. Mi cuerpo temblaba y apenas podia mantenerme consciente.
-Abre la puerta.-Fue lo unico que consegui farfullar. Lo unico que haria que todo pasase, lo unico que llevaba esperando todo el dia. Senti como poco a poco Melanie se separaba de mi. Observe sus pies detenerse y como la puerta se abria en un angulo perfecto y al otro lado... Nada. Algo en mi interior se rompio y un alarido salio desde el fondo de mi garganta. ¿Porque no estaba? ¿Por que? Me dolia el pecho y llore. Las palabras de Melanie se escucharon muy lejanas...
-¿Profesor Kenis? Soy Melanie Smith, vera... necesito su ayuda urgentemente. Old Campton 52. Venga lo antes posible.-Unos brazos me rodearon. Yo me habia encogido sobre mi misma. Era una muñeca rota...
-Eh, todo esta bien, lo esta, volvera a por ti, lo sabes cariño, volvera.-Las palabras de Melanie calmaron mis respiracion y los latidos de mi corazon se fueron acompasando a un ritmo mas saludable.-Ven, sientate.-Me levanto del suelo con una fuerza inimaginable.-Ahora vengo ¿Vale? Va a venir el Profesor Kenis, nos va a ayudar ¿Vale? Ahora vuelvo.-¿Porque me hablaba como a una niña pequeña? Respire hondo. Las lagrimas ya no caian a raudales por mis mejillas. Algo no andaba bien en mi, ni en mi, ni en ningun sitio...